Diseño, desarrollo, hosting, dominio, mantenimiento y soporte en una sola cuota. Sin entrada, sin permanencia y sin facturas sorpresa cada vez que hay que tocar algo.
0 € de entrada · Cancelas cuando quieras con 30 días de preaviso · Sin penalizaciones
Muchos negocios saben que necesitan renovar su web, pero soltar dos o tres mil euros de golpe se pospone un trimestre tras otro. Mientras tanto, siguen perdiendo clientes con la web de siempre.
Un proyecto web compite con inversiones que dan retorno más rápido, así que siempre pierde.
La web se entrega y a los seis meses nadie ha actualizado nada, ni hay copias, ni se sabe quién la mantiene.
Cambiar un teléfono o subir tres fotos acaba siendo una gestión con factura, así que no se hace.
Varios proveedores, varias renovaciones y un día caduca algo y la web desaparece.
No hay extras ocultos: la cuota cubre desde el diseño inicial hasta el soporte del día a día.
Tu web diseñada a medida, no una plantilla con tu logo. Igual que en cualquier otro proyecto nuestro, empezando por entender tu negocio.
Alojamiento rápido y estable incluido. Sin contratar servidores por tu cuenta ni preocuparte de si aguanta las visitas.
El dominio y el candado de seguridad, incluidos y renovados. No caducan por olvido.
Nos ocupamos de que la web siga funcionando: revisiones, ajustes y arreglos, sin que cada incidencia sea un presupuesto.
Copias periódicas para que, si algo se rompe, se restaure en vez de rehacerse.
Gestor, plugins y componentes al día, que es lo que evita la mayoría de los sustos de seguridad.
Trabajo continuo sobre los tiempos de carga, no solo el día del lanzamiento.
La web nace con la base técnica bien puesta: estructura, etiquetas, sitemap y datos estructurados.
Revisada en móvil, tablet y escritorio, porque la mayoría de tus visitas llegan desde el teléfono.
Hablas con quien lleva tu web, no con un formulario. Tiempo de respuesta de 24 horas.
No hay una opción mejor que la otra: hay una que encaja con tu tesorería y con cuánto quieres ocuparte de la parte técnica.
Para quien prefiere cuota fija y despreocuparse de todo lo técnico.
Para quien quiere la web en propiedad desde el primer día.
Si empiezas con renting y más adelante quieres quedarte la web en propiedad, te preparamos un presupuesto para adquirirla.
Qué haces, a quién te diriges y qué necesitas que consiga la web. Sin compromiso y sin pagar nada todavía.
Definimos estructura y contenidos, y te enseñamos el diseño antes de programar. Los cambios en esta fase son parte del proceso.
Montamos la web, configuramos hosting, dominio y SSL, revisamos velocidad y SEO técnico, y la publicamos.
A partir de ahí, los 199 €/mes cubren el mantenimiento, las copias, las actualizaciones y el soporte. Tú te ocupas de tu negocio.
El renting cubre proyectos de web corporativa y web avanzada. Si lo tuyo es vender online, mira el desarrollo de tiendas online, y si vendes formación, la plataforma e-learning. Puedes comparar todas las modalidades en la página de planes.
Diseño y desarrollo web, hosting profesional, dominio y certificado SSL, mantenimiento integral, copias de seguridad, actualizaciones, optimización de velocidad, SEO técnico inicial, diseño responsive y soporte técnico directo con respuesta en 24 horas.
No. La entrada inicial es de 0 €: empiezas a pagar la cuota mensual y no hay coste de alta.
No. Puedes cancelar cuando quieras avisando con 30 días de antelación, sin penalizaciones ni letra pequeña.
Mientras estés en la modalidad de renting, la web se mantiene dentro del servicio. Si decides quedártela en propiedad, te preparamos un presupuesto para adquirirla. Si prefieres tenerla en propiedad desde el primer día, la opción es el pago único desde 1.500 €.
El mantenimiento y el soporte van incluidos en la cuota, así que los ajustes del día a día no se facturan aparte. Si lo que pides es un desarrollo nuevo que cambia el alcance del proyecto, se presupuesta y te lo decimos antes.
A largo plazo, la cuota mensual acaba sumando más que un pago único, pero incluye hosting, dominio, mantenimiento, copias, actualizaciones y soporte, que en pago único se contratan aparte. La pregunta útil no es cuál suma menos en cinco años, sino qué encaja con tu tesorería y con cuánto quieres ocuparte de la parte técnica.
El renting está pensado para webs corporativas y avanzadas. Un ecommerce tiene más carga de mantenimiento y de integraciones, así que lo valoramos caso por caso; cuéntanoslo y te decimos si encaja.